JUser: :_load: No se ha podido cargar al usuario con 'ID': 822
JUser: :_load: No se ha podido cargar al usuario con 'ID': 818
JUser: :_load: No se ha podido cargar al usuario con 'ID': 816
JUser: :_load: No se ha podido cargar al usuario con 'ID': 815
Editorial

Editorial (22)

 

Capital de vida: los camuflajes de seguridad

La alarmante escalada de violencia contra las estaciones de Policía en Barranquilla demuestra varios hechos que venían en proceso, con toda su latencia interna, desde hace varios años. Usualmente cuando se presentaban se acudían a medidas excepcionales pues el Alcalde “apretaba” las tuercas en la comandancia de la institución policial y esta, con toda la experticia posible, desarrollaba los probables planes de contingencia para superar el estado de emergencia.

Ese era el método usual. Pero nunca nadie contó, ni es su más desaforada imaginación, que esta vez la víctima de la violencia sería la Policía, encargada precisamente de la seguridad de la ciudad. Nadie, excepto la cúpula de la inteligencia de la institución, puede suponer de que se trata este ataque sistemático, no solo en una estación y en un CAI, sino probablemente de otros blancos a lo largo y ancho de la zona metropolitana de Barranquilla.

Esta focalización en la Policía del ataque terrorista con un saldo trágico de varios muertos y heridos, merece el total repudio de todos los estamentos sociales pero a su vez amerita un análisis sereno que explique las causas de estos procesos violentos. Por ejemplo, si los propósitos de seguridad en Barranquilla son fruto de una estrategia meditada y soportada por un equipo experto o solo se trata de maquillajes publicitarios para hacer creer que la capital de vida vive en un paraíso cuando se trata de todo lo contrario, de un infierno terrenal.

No hay que llamarse a engaños al respecto. A habilidosas maniobras de retórica como sostener, con aire decidido, que es pertinente “sacar el ejército a la calle”. A regañar a miembros de la policía en los medios de comunicación o salir con la gorra oficial de la policía tras el impacto del episodio cruel de la bomba, pues no se trata de un problema de imagen y es momento preciso para señalarlo con énfasis. Se trata de encontrar el hilo perdido del discurso de la seguridad pública amenazado, vulnerado, en toda el área de Barranquilla.

Hay que decir, con abrumadora franqueza, que los atracos constituyen parte del paisaje ambiental y que son estadísticas perdidas, pues el ciudadano prefiere no perder su tiempo acudiendo a la policía ni a las instituciones judiciales bajo la insigne percepción que no pasa nada. Grave esa percepción de indefensión, de una exposición a la ley de la selva que se resuelve, muchas veces, con el linchamiento del delincuente.  Pero nada se muestra, todo se camufla o se esconde con publicidad institucional soportada por los medios de comunicación cómplices.

En efecto, varios indicadores presentan los aumentos graduales de la criminalidad que ha permeado, incluso, la medula de instituciones en todos los niveles con las consecuencias de la corrupción galopante de la que no ha escapado, por cierto, la misma Policía. De territorios vedados de la ciudad en donde las fronteras imaginarias han producido muertos, asonadas y migraciones de los vecinos aterrorizados ante el panorama incierto de todas las horas. Vecindarios que llaman al policía del cuadrante, del CAI y al 123 ante estas emergencias encontrando una respuesta tardía o nula. Comerciantes sometidos a la extorsión para poder ejercer su oficio sin problema.

Muy grave que todo esto suceda en la Capital de Vida y las respuestas administrativas siempre, invariablemente, sean promesas sin cumplir o bonitas campañas publicitarias. Los barranquilleros exigimos que esta rutina desgatada, inocua, sea superada con respuestas. Que nos diga el Presidente de la Republica Juan Manuel Santos, su Ministro de Defensa y el Fiscal General de la Nación Néstor Martínez Neira cuál es la causa para que las estaciones de Policía en Barranquilla sean foco de mortíferas explosiones por parte de la delincuencia organizada como si fuese un tenebroso ajuste de cuentas.

No es posible convivir con tal estado de inseguridad y menos cuando la institución que debería ser el respaldo, la policía, termina enredada en el papel que no le corresponde: de víctima. Es hora entonces de acometer una política criminal estructurada en que participen de verdad todos los estamentos interesados en la ciudad. Para debatir sobre el tema proponiendo salidas. Sin decorados y sin retorica publicitaria que permita a Barranquilla superar la inseguridad; que no es gaseosa percepción sino una triste realidad, en un amplio consenso que nos libre de la peligrosa unanimidad que en nada beneficia la convivencia civilizada.

 

De las consultas populares

Amylkar D. Acosta M

Se anuncia por parte del Gobierno la presentación de un proyecto de Ley para reglamentar las consultas que proliferan en este momento en el país, pero ya es tarde, son siete municipios en los que a través de consultas populares le han dicho no a la actividad extractiva. Según la Asociación Colombiana de Petróleos (ACP) vienen en camino otras 20 iniciativas de convocatorias de consultas a lo largo y ancho del país para prohibir la actividad petrolera en diferentes municipios del país, que pondrían en riesgo la producción de más de 80.000 barriles/diarios e inversiones que se podrían aproximar a los US $5.000 millones.  A estas se vienen a sumar 23 más, tendientes a la prohibición de la actividad minera.

El trámite de dicho proyecto no es de buen pronóstico, toda vez que las sesiones del Congreso de la República en esta última legislatura que se inicia el 20 de julio estará interferida por el debate electoral, que ya arrancó y por lo tanto se impondrá el ausentismo en sus sesiones. Adicionalmente, por esa misma circunstancia, es dudoso que una mayoría de parlamentarios, en pleno proselitismo electoral para reelegirse, vaya a darse la pela aprobando un proyecto que le ponga cortapisas a las consultas populares, ello sería políticamente incorrecto. Y, para rematar, las leyes que regulen lo relativo a la participación ciudadana tienen carácter estatutario y por ello mismo son objeto de control previo constitucional, circunstancia esta que tardaría aún más su entrada en vigencia, en el evento de ser aprobada. Y mientras tanto a la seguidilla de consultas populares en curso se han venido a sumar los acuerdos municipales a través de los cuales también se ha venido vetando la actividad extractiva, como ya ocurrió en los municipios antioqueños de Támesis y Jericó.

La otra observación a la bien intencionada iniciativa del Gobierno Nacional es que, si en gracia de discusión llegara a aprobarse dicho proyecto, servirá de muy poco pues esta racha de consultas anunciadas y otras por anunciarse se habrán realizado y estaríamos ya ante hechos cumplidos. Y, como si lo anterior fuera poco, resulta que ahora los concejos municipales han dado en la flor de aprobar mediante acuerdos municipales la prohibición de la actividad extractiva en sus jurisdicciones, de tal modo que cuando se reglamenten las consultas, si es que se reglamentan, el problema ya es otro, la seguidilla de acuerdos municipales en tal sentido, hasta ahora imparables.

Llama poderosamente la atención el hecho de que quienes promueven tanto las consultas populares como los acuerdos municipales proscribiendo la actividad extractiva en sus territorios no se han detenido a pensar ni a explicar qué otra actividad distinta a esa va a suplirla como fuente generadora de los recursos con los cuales se financian tanto el Presupuesto General de la Nación (24% de sus ingresos corrientes dependen de la actividad extractiva) y de las entidades territoriales, que tienen hoy en día en el Sistema General de Regalías (SGR) los únicos recursos ciertos y casi su única fuente de recursos para financiar sus proyectos de inversión.

Finalmente, queremos decir que la incertidumbre y la inseguridad jurídica que se ha sembrado con el expediente de las consultas populares y ahora con las decisiones que vienen tomando los consejos municipales, no se limita sólo a la al sector minero y petrolero, puesto que otros sectores como el de la energía, el transporte, las comunicaciones, están también en ascuas, pues como dice el adagio cuando las barbas de tu vecino veas arder pon a remojar las tuyas. Recordemos que un proyecto muy importante para el Sistema eléctrico a nivel nacional como el de Porce IV se frustró por decisiones de este tenor. Y cuánto no tardó la Estación eléctrica Nueva Esperanza, poniendo en riesgo la confiabilidad, estabilidad y firmeza de la prestación del servicio de energía eléctrica los departamentos de Cundinamarca (incluida Bogotá), Meta, Guaviare y el Norte del Tolima. Lo propio vienen acaeciendo con las Concesiones de infraestructura de cuarta generación, cuya ejecución se está viendo interferida y diferida, esta vez por cuenta de las consultas previas, que tampoco han sido reglamentadas.

Ya va siendo hora de propiciar un gran debate en torno a este verdadero tsunami que amenaza con llevarse de calle a la economía nacional y con desarbolar las finanzas públicas, antes de que sea demasiado tarde. Este es un asunto que demanda una Política de Estado y no de gobierno, amén de involucrar en su concepción y estructuración a las organizaciones sociales. Pero, ojo, se tiende a confundir la Política de Estado con el hecho de que se plasme a través de una Ley de la República y eso no es Política de Estado. Esta debe comportar tres prerrequisitos: primero, que las fuerzas políticas comprometidas con la misma dispongan de toda la información pertinente, la cual, además, debe ser fidedigna y confiable. Segundo, todas ellas deben participar activamente del análisis de las directrices y de las decisiones que se derivan de la misma. Y tercero, las fuerzas políticas concurrentes e incumbentes debe de estar, igualmente, comprometidas en las estrategias y acciones que se definan para su implementación.

 Bogotá, julio 15 de 2017

www.amylkaracosta.net

¡Adiós a la guerra!

Amylkar D. Acosta]

"El pasado 27 de junio se protocolizó en la vereda Buenavista, del Municipio de Mesetas (Meta) dicha entrega, allí y ahora las FARC efectivamente dejaron de existir como guerrilla, como insurgencia, como grupo armado al margen de la Ley. Cuánto no se especuló en su momento por parte de los detractores del proceso de negociación con las FARC en torno al término “dejación de armas” que quedó consignado en el Acuerdo de la Habana, ratificado en el Acuerdo final del Teatro Colón, se llegó a afirmar que ese era un subterfugio de las FARC para no entregarlas. Pues, las entregó y el receptor de las armas, quien verifico y constató su entrega fue nada menos que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. “Las FARC han cumplido y entregaron todas sus armas individuales”, sentenció Jean Arnault, Jefe de la Misión de la ONU en Colombia.

En efecto, recibió 7.132 armas, que ahora quedan bajo su custodia, caso único en el decurso de la historia de los conflictos armados en Colombia y en el mundo en donde al término de los mismos por la vía negociada el número de armas se corresponde con el número de los desmovilizados. Y no se trata de armas hechizas y fierros inútiles, como sucedió en la desmovilización de las AUC, sino, como lo dijo el vocero de las Naciones Unidas, “de alta calidad y operatividad”.    

A más tardar el 31 de julio se retirarán por parte de las Naciones Unidas desde las Zonas Veredales de Transición y Normalización (ZVTN) los contenedores en los cuales se depositaron dichas armas, las cuales, en cumplimiento del Acuerdo final, serán destruidas y fundidas para luego construir con ellas 3 monumentos, los cuales se instalarán en las Naciones Unidas, Cuba y Colombia, respectivamente. Entre tanto, se avanza en el proceso de identificación y destrucción de las 942 caletas con armas y municiones reportadas por las FARC a la Misión de las Naciones Unidas, de las cuales ya han sido verificadas 77 y al finalizar el mes de agosto de este año deberá haberse cumplido con el registro, la extracción, acopio y destrucción del pertrecho encontrado.

Pero no faltarán las “narrativas obscuras”, como las denomina la periodista Juanita León, que intentarán de restarle importancia a este acontecimiento y tratarán de hacerle creer a muchos colombianos que todo ha sido y será una farsa. Dirán las aves de mal agüero que todo esto ha sido un montaje del castro-chavismo para hacer creer que las FARC se desarmaron, que son más las armas “enterradas” que las entregadas, que su incursión en la política, gracias también al Acuerdo final, es parte de su libreto de la combinación de las formas de lucha, en fin…Es que tanto los enemigos agazapados como los enemigos declarados de este proceso están en lo suyo, pues realmente ellos no es que no estén de acuerdo con lo negociado, ellos han estado y están en desacuerdo es con la negociación, que es diferente. Lo que ocurre es que les queda muy cuellón salir a decir que no están de acuerdo con la paz, porque ello sería políticamente incorrecto; pero, la real realidad es que no hay otra paz distinta a la que podemos alcanzar por esta vía, lo demás son sólo elucubraciones y cantos de sirena sobre lo que pudo ser y no fue.

En Colombia, al contrario de lo que acontece en otras partes del mundo civilizado, en donde la paz y la guerra unen a sus países en torno a la defensa de la institucionalidad como patrimonio común, aquí, en cambio, como lo afirma el Cardenal Primado de Colombia Monseñor Ruben Salazar, “este proceso de paz ha generado una de las divisiones más dramáticas en la sociedad colombiana” y añade, “qué bueno que la visita den Santo Padre nos ayudara a vencer esta polarización política y principalmente ayudarnos a entender el verdadero sentido de la política, más allá del partidismo”. Y él acierta al caracterizar esta nefasta polarización en que está el país, “la confrontación política caníbal”, que es como él la llamó, en donde la contienda política más parece una corraleja, al señalar que en este país “no se reciben los mensajes de buena manera, todo se tergiversa y por lo tanto, es un diálogo imposible”.

El lema de la visita del Papa Francisco a Colombia en septiembre próximo  es “Demos el primer paso” y es ese primer paso y el más importante y decisivo es el que ha dado Colombia el día de hoy para alcanzar la anhelada paz. Con este paso que se dio hoy las FARC le dijeron Adiós a la guerra. Para que la paz sea estable y duradera, el paso que se acaba de dar era necesario, pero no suficiente,, se requiere además el desarme de los espíritus y desengatillar la lengua.

Santa Marta, julio 1 de 2017

www.amylkaracosta.net

 

La prioridad no es una cita, es la Paz de Santos

El ejercicio periodístico es una de las profesiones más complicadas, por la responsabilidad ética que acarrea el manejo de la información.

Pero el grado de complejidad muchas veces se vuelve aún más engorroso, por la actitud despectiva y hasta grosera de los funcionarios públicos, que son capaces de menospreciar el trabajo de nosotros y de los colegas que buscan tener en sí las dos o más caras que tiene una noticia.  

Es inconcebible que Ministros del gabinete de Juan Manuel Santos, que quieren propende por la igualdad y por la verdad, sean capaces de negarse a hablar del tema bandera de este Gobierno: la paz, y de rechazar una entrevista a los periodistas de El Espacio, solamente porque están invitados por algún colega de mucha mayor trayecyotia a almorzar. Sí, han trabajado en uno de los monopolios informativos y cuentan con el renombre y el reconocimiento que les da su aparición en estos medios, pero eso no quiere decir nada.

Es injusto e indignante, que a muchos medios se les niegue la información o se pase de segunda mano, por el hecho de no tener en sus logos alguna influencia de los grupos económicos de renombre nacional.

Todos los periodistas, sin importar el medio, merecemos el mismo trato y respeto, para poder llevar de una forma veraz a nuestros lectores la información de primera mano que emiten las entidades públicas.

Sabemos que no siempre hay el tiempo para los temas coyunturales que presenta nuestra sociedad. Pero los jefes de prensa, quienes tratan de organizar sus apretadas agendas, saben que existen momentos que pueden conceder para atender a los medios, que no les van a dar la misma exposición pública, pero que también son leídos y crean opinión en sus pocos o muchos lectores.

Todo este preámbulo es para manifestar la molestia que como periodistas del Diario El Espacio sentimos hoy frente a la actitud déspota de la Ministra de Trabajo Clara López Obregón, quien luego de un evento y después de que su jefe de prensa nos había dado un espacio para conversar con ella del tema de la paz, simplemente consideró que el almuerzo que tenía era más importante que los 15 minutos que nos podría conceder.

No queríamos retenerla toda la tarde señora Ministra. Sabemos que es un ser humano, que al igual que nosotros siente hambre, frío y demás cosas humanas y mundanas, pero si usted había permitido realizar ya las fotos de la nota, no tenía que dejar a los periodistas en plena entrevista sentados por salir a su reunión; el desplante no es la salida y no es la solución.

Sabemos que esta editorial puede herir susceptibilidades y puede poner el dedo en la herida, porque como colegas muchas veces repetimos en voz baja que merecemos el mismo trato, aunque sabemos que eso es solamente en la teoría y no en la práctica.

Como periodistas, exigimos respeto por nuestra profesión.  Sabemos que no es la más agradecida, ni la más reconocida, pero queremos que TODOS, sin importar el medio y la trayectoria o la aparición en los medios grandes, seamos tratados de la misma manera y tengamos el mismo derecho a la información que los grandes monopolios.

Este es un llamado de atención a los funcionarios públicos, desde los ediles hasta el mismo Presidente de la República, para que se trate de la misma manera a todos los medios.

Sabemos que esto es un grito en el vacío y que posiblemente, ni siquiera tenga eco, pero hay que manifestarse y hay que poner en alto. Y finalmente le dejamos una pregunta a la ministra: en su discurso, aseguró que aceptó el cargo para "luchar y trabajar por la paz del Gobierno". En ese orden de ideas, ¿considera que está haciendo las cosas de forma correcta por cumplir con el pueblo que quiere la paz? La entrevista iba con el objetivo de lanzarle un chaleco salvavidas tras las críticas que ha recibido, pero nos dimos cuenta que no le interesa lo que piensen aquellos que en un momento llegaron a votar por usted para el cargo de Primer Mandataria en las anteriores elecciones presidenciales.

Ojalá ese almuerzo no se le convierta en un dolor de estómago, una vez reciba las críticas justificadas de 45 millones de colombianos, quienes esperan gente que quiera trabajar en serio por el país, y no cumplir citas preferenciales de protocolo y etiqueta.

Pékerman, ¿cuándo aprenderá?

Cero y van dos veces en la que la Selección Colombia es víctima de un director técnico que, al parecer, está más interesado en valorizar a los jugadores y no en conseguir resultados positivos para el equipo.

La primera vez ocurrió en el partido ante la selección de Japón en el cierre de la fase de grupos del mundial Brasil 2014, cuando el argentino decidió jugar el partido con la suplencia.

Esta pésima decisión llevó a la tricolor a caer por un gol en los primeros cuarenta y cinco minutos. Luego del descanso ingresó James Rodríguez al terreno de juego, quien con ayuda de Jackson Martínez, logró reivindicarse para dejar un marcador de 3-1 a favor y pasar la fase de grupos invictos.

Ahora el equipo fue víctima de un harakiri, ocasionado por una suplencia que no supo conectarse en el terreno de juego, y que dio los espacios para que un necesitado Costa Rica se fuera de la Copa América Centenario con la frente en alto, al derrotar al que hasta hace tres días era el equipo favorito a pasar invicto y con puntaje perfecto a cuartos de final.

Y es que no solo fue culpa del técnico, sino de aquellos debutantes que no tomaron en serio el partido. El primero de ellos fue Rufay Zapata, portero que no logró atajar un solo balón. Toda pelota que iba en dirección al pórtico terminaba adentro inexplicablemente.

En la defensa, Stefan Medina confirmó lo que ya se sabía: se mueve más un árbol en invierno que él en jugadas de ataque y defensa.

Carlos Sánchez fue el papá en el campo, porque tomó el papel de corrector de errores de los pequeños, quienes se acobardaron en cada lucha por la pelota, que no tienen creación de juego y seguramente no deberán ser convocados nuevamente a la Selección Colombia hasta que no maduren profesionalmente hablando.

Se sabía que la derrota era posible, ya que no hay rival pequeño, y menos un equipo que fue la sorpresa en el mundial pasado, considerado como el comodín para el grupo al que hacía parte, pero que resultó clasificando a octavos en 2014 con un fútbol serio y basado en la técnica.

Entonces, por culpa de errores infantiles, el equipo titular deberá dejar una vez más el cuero en el campo de juego ante una selección brasileña que goleó a Haití y que promete calidad en balones largos y jugadas cortas.

Se sabía que debíamos terminar de primeros para jugar ante Perú o Ecuador en cuartos de final, y así esquivar al equipo carioca que ha sabido derrotarnos en múltiples ocasiones.

En cuartos del mundial y en el amistoso nos ganaron, y aunque pareciera que los jueces de campo estuviesen de su lado, el equipo tendrá que enfrentarlos una vez más, lo cual evitaría romper l´a maldición de la eliminación en cuartos de un torneo de fútbol.

Seamos realistas, si esta fuera la época de Pablo Escobar, Frank Fabra tendría que ir contemplando la idea de exiliarse porque lo buscarían para asesinarlo como al caballero del fútbol, Andrés Escobar en aquel partido en el Mundial Estados Unidos de 1994.

Así es el fútbol. Cualquier jugador, por bueno que sea, puede volverse en el villano del paseo como Fabra, quien empató el encuentro a los 35 minutos para después meter gol en cancha propia.

Felicitaciones señor Pékerman, porque cada jugador se valorizó un millón de dólares más, pero por cuenta de ello seguramente quedaremos eliminados de la Copa América Centenario.

Antentamente un seguidor que sí diferencia lo económico con lo profesional.

Bronx, ¿el Tercer Milenio 2.0?

Enrique Peñalosa en su anterior administración le cumplió a la ciudadanía cuando dijo que erradicaría ‘el cartucho’.

Aquella calle, en la que la violencia y la inseguridad eran el pan de cada día para sus habitantes y dueños de lo ajeno, intervinieron las autoridades distritales, con el fin de cambiarle la cara a la ciudad, permitiendo que el turismo y la inversión permitieran el crecimiento económico de los capitalinos.

Derrumbaron los cambuches y desplazaron a sus habitantes, construyeron una plaza y la llamaron Tercer Milenio, seguramente con el fin de darle a entender a residentes y visitantes, que esa era la primera piedra que permitiría la construcción de una nueva concepción de ciudadanía, para un sector que estuvo literalmente azotado por todo tipo de acción delincuencial por falta de presencia de las autoridades competentes.

Sin embargo, parece que esa dicha pasó a convertirse en una pesadilla aún mayor, ya que se convirtió en la residencia de esos mismos sujetos viciosos y delincuentes, que permanecen en la zona para encontrar la oportunidad de robar los espejos retrovisores de los carros, asaltar a mano armada a los transeúntes, orinarse en cuanta esquina compone la zona y generar un detrimento a un espacio que se esperaba ver que renaciera de las cenizas y la oscuridad.

No se le cumplió el plan al alcalde, y ahora con el desalojo del Bronx, parece que este espacio será convertido en un Tercer Milenio versión 2.0, en el que el metro cuadrado, que actualmente cuesta $650 mil pesos, sea urbanizado, obligando a que los interesados en comprar alguna propiedad alli, deban pagar el doble o triple del precio en la que las constructoras compraron la zona.

Seguramente habrá un parque que conecte la Plaza de Bolívar, el Voto Nacional y la Plaza España con toda la zona comercial del centro de la ciudad, pero seguramente estará acompañada por aquellos que pasaron de vivir en esas cinco calles del infierno, a estar deambulando por las calles del sector día y noche.

Ahora, para una persona que sabe de urbanización y prefiere un pilar de ladrillos a un árbol. es más fácil avalar mapas de ingenieros que crear programas de resocialización y ayuda para todos los que al ser desalojados, perdieron su forma ilegal de lucrarse, que son adictos a sustancias psicoactivas y que son capaces de cualquier cosa con tal de conseguir su dosis personal.

De nada servirá construir condominios de apartamentos costosos, brindar espacios de deporte y ocio, abrir locales comerciales y demás si la zona seguirá con el mismo detrimento en su imagen. Y de una vez se puede afirmar que el plan se irá al suelo, y tendrá como consecuencia un segundo parque con olor a orines, lleno de basuras y con la presencia de personas desorientadas.

Bogotá merece espacios de inclusión, pero esta debe ser implementada con bases firmes, que permitan el desarrollo y mejora de la calidad de vida, porque al paso que van, terminarán llenando a la capital con parques dominados por expendedores y drogradictos, nada más.

Ojalá cumpla el alcalde las promesas que hizo en campaña, especialmente la de cuidar los entornos, en la que aseguró que “de nada sirve tener un parque en un barrio determinado, si la gente no lo visita por temor a que los roben, o que la presencia de delincuentes le impidan disfrutarlo”. ¿Lo recuerda?

Si no lo recuerda, le aseguro que todos los bogotanos se encargarán de recordarle día a día, porque hay muchos parques que extrañan la presencia y gritos de personas divirtiéndose en espacios dignos de paz y unión para todos.

Finalmente, la labor de la ciudadanía será hacer la veeduría de los procesos que se lleven a cabo, porque seguramente una zona cuyas instalaciones están avaladas por 8.492 millones de pesos, tiene peces gordos que buscarán sacar tajada de los proyectos que se lleven a cabo allí.

¿Será que sí dará resultado tanta maravilla? Solo el paso del tiempo y el actuar del Distrito darán la respuesta.

Catatumbo, república independiente

En los años 50 y 60 del siglo pasado se presentó en Colombia un fenómeno muy particular, al cual los medios de comunicación de ese entonces llamaron las ‘repúblicas independientes’. Estos territorios eran llamados así porque se constituían en enclaves en los cuales el gobierno no tenía una presencia clara y definitiva. Es más, quienes hacían las leyes, impartían justicia y garantizaban el orden público en esas regiones eran campesinos armados que se habían declarado en rebeldía, primero contra los gobiernos conservadores, luego, contra el establecimiento gubernamental en general. 

Estas ‘repúblicas’ de facto fueron los primeros embriones de lo que más tarde se llamarían las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Marquetalia,  Gaitania, Planadas, Riochiquito, El Pato, Guayabero, eran regiones de Colombia en las que no llegaban las autoridades y los campesinos y colonos tomaron la administración en sus manos. 

Hoy, en pleno gobierno de la prosperidad democrática de Juan Manuel Santos, en momentos en que se está a punto de negociar una paz histórica con las FARC, siguen existiendo ‘repúblicas independientes’. Una de ellas es el Catatumbo, una región del departamento de Norte de Santander recorrida por el río que le da su nombre. Hace 50 años era una región apenas visitada por el hombre, aún habitada por indígenas con fama de fieros y antropófagos, los motilones. Ahora es una zona en la cual las autoridades colombianas no pueden ejercer soberanía porque son los grupos armados, los señores de la guerra, quienes determinan quienes pueden transitar por la región, a qué hora pueden hacerlo, qué se puede comerciar en la zona… en fin. Acá no hay presencia del Estado.

Lo que sucedió con la periodista colombo-española Salud Hernández-Mora es buena y triste prueba de ello. La reportera viajó al municipio de El Tarra, a tres horas en carro de Cúcuta, capital del Norte de Santander, con más de 600 mil habitantes. Su objetivo era adelantar un trabajo periodístico sobre los problemas económicos y sociales que agobian a la región. Salud es una periodista que se cura en salud y toma todas las precauciones posibles para evitar ser víctima de los peligros que acechan en estos parajes.

No obstante, el peligro es uno de los gajes del oficio de la profesión. Quien haya sido periodista sabe que los riesgos hay que correrlos por motivos de una fuerza mayor: informar bien y correctamente al público. Cumpliendo ese mandato es que Salud está desaparecida en El Tarra. Lo grave es que la prensa, por cubrir este suceso está siendo objeto de agresiones por parte de los grupos armados.

La Defensoría del Pueblo informó, sin darle claridad a la opinión pública sobre los autores, que “actores ilegales con presencia en esa jurisdicción, particularmente en la vereda Filogringo, habrían retenido a algunos comunicadores, personal de apoyo y equipos tecnológicos enviados para el cubrimiento de esta noticia”.

Para nadie es un misterio que en esta región geográfica se mueven como peces en el agua dos actores armados: el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y un reducto del antiguo Ejército Popular de Liberación que estaba bajo el mando de ‘Megateo’, dado de baja en octubre del año pasado.

Sí lo es para el gobierno nacional, que tan acostumbrados nos tiene a sus declaraciones desabridas y sin rumbo. Según Santos, hasta ahora las autoridades no tienen rastro del paradero de la comunicadora. Esta afirmación contrasta con la certeza que mostró el alcalde de El Tarra, José de Dios Toro, quien reconoció que “Salud Hernández está “con un grupo guerrillero”, no se sabe si en calidad de retenida o realizando un trabajo periodístico”.

Los medios que han llegado a la zona registran la falta de fuerza pública en la zona. El ELN, como fuerza armada dominante en la zona determina quienes pueden desplazarse por las vías de El Tarra y los municipios aledaños y hasta qué hora. De hecho todos los días hay toque de queda desde las 6 de la tarde hasta las 5 de la mañana. Quien salga de su casa después de esa hora, el ELN no responde por su seguridad.

Es irónico que el gobierno de la paz no sea capaz de garantizar la misma en distintas regiones del país. Lo del Catatumbo no es una excepción. Sucede lo mismo en la bota caucana, en el cañón del Patía, en todo el curso del río Atrato, en la zona aurífera de la Serranía de San Lucas, entre otras zonas abandonadas por el Estado. Por eso para la actual administración es un punto de quiebre la recuperación de Salud Hernández sana y salva. De lo contrario es muy posible que el tan buscado plebiscito por la paz no le resulté a favor como lo espera el Presidente. Mis votos por el regreso de Salud.

Esa tal libertad de prensa, no existe

Con el presunto secuestro de la periodista Salud Hernández en El Tarra, Norte de Santander, la libertad de prensa regresó a la agenda de los medios y de las conversaciones del común.

Nunca ha existido la libertad de expresión, por lo que la libertad de prensa es un tema utópico alrededor del mundo. Y no es solo en Colombia, ya que en Francia se cometieron actos terroristas contra un medio impreso que, a través de caricaturas, satirizaba la realidad religiosa en el viejo continente.

En Colombia, los periodistas se enfrentaron a una de las épocas más violentas, comprendida entre los 80’s y los 2000. Era recurrente ver que las caravanas de comunicadores eran hostigadas por enfrentamientos entre el Ejército Nacional y las guerrillas en pueblos, veredas y ciudades.

Ahora, como uno de los gremios que más tienen por perder al cubrir este tipo de sucesos, es importante que la unión y solidaridad entre compañeros, será el único elemento que permitirá que todos entiendan que la importancia de la información a difundir por medio de distintas vías comunicacionales, es necesaria para entender y no cometer los mismos errores en un futuro.

Es verdad, arriesgamos la vida y la integridad de nuestros compañeros cada vez que se realizan notas contra los grupos armados ilegales, pero es de resaltar que a parte de las Fuerzas Armadas, somos los únicos capaces de enfrentar la cruel realidad ensordecida por el sonido de las balas y las explosiones, contextualizadas por personas que perdieron su finalidad ideológica y se voltearon en contra de su propia población.

Lo que hace cada comunicador cuando se interna en la selva, donde hay cultivos de coca y son de propiedad de la guerrilla y bacrim, es darle una lección al Gobierno Nacional y a sus seguidores, que es necesario sumergirse en las sombras para que las realidades salgan a la luz.

La libertad de prensa existirá el día en que los escoltas y el grosor de un blindaje, no sean las herramientas que permitan que dichas plumas, amantes de la denuncia y la verdad, puedan escribir diariamente al evitar la muerte por la detonación de una bomba o el disparo de una bala.

El caso de Salud, y de los dos compañeros de los dos canales más importantes del país, es la muestra del miedo que tienen dichos grupos ilegales de que se muestre la realidad, o de lo contrario ¿por qué les robaron sus equipos con los que grababan la situación en El Tarra?, ¿qué verdad será la que ocultan para que no se dañen las conversaciones de paz?

Parece que en sus discursos ha prevalecido la doble moral, defecto que demostraron desde un inicio y que al parecer no desaparecerá por ahora, porque a comparación de una bomba o un arma, no hay herramienta más poderosa que la prensa, la información y un periodista en búsqueda de pruebas.

Actos simbólicos como el del los periodistas en Cúcuta, quienes se reunieron para protestar en contra del silencio a la información, es una de las vías que se deberían aplicar alrededor del mundo. Todos marchan por la salud, los salarios y los abusos de la autoridad, ¿pero cuándo se ha visto una protesta de periodista exigiendo tener tranquilidad para comunicar a su pueblo las raíces de los males?

¿A quién pedirle protección? Parece que no existe alguien que pueda respaldar la labor, ya que desde el Gobierno hasta los vecinos pueden convertirse en amigos o enemigos en un instante. Y esto es porque aquellos que se atreven a decir lo que otros no, son tildados de ‘sapos’, adjetivo calificativo que abre la brecha para que cualquier tipo de acción pueda ser cometida en su contra, o al menos eso ha dado a entender ciertos comportamientos en la sociedad.

Ojalá el bienestar de la reconocida periodista no sea afectado, y al tomar la vocería de todos los compañeros a lo largo y ancho del país, esperamos un pronto regreso a  casa, para que pueda seguir expresando sus puntos de vista con respecto a la violencia y los actos de aquellos que parecen alimentarse de la sangre, dolor y guerra de sus prójimos.

¿Llegará en 20 días la paz?

Foto: Archivo particular.
 
 

Por: Sergio Ospina

Desde finales del 2015 el presidente Juan Manuel Santos ha reiterado por diversos medios que la paz será firmada el próximo 23 de marzo. Si se hace la cuenta regresiva solo le quedan 20 días para que tal suceso se dé, y siendo franco no veo que se cumpla la meta.

No soy amigo de la guerra, porque entiendo que esta se alimenta de los hijos de otros padres que cada mañana visten su uniforme para defender a los colombianos. Tampoco soy escéptico a que Colombia pueda suspirar por el pasado y vivir el futuro tranquilo, sin el coro de las balas y los gritos de auxilio que son emitidos por aquellos que deben abandonar sus fincas y pueblos en medio de un enfrentamiento armado.

Soy un colombiano más, y espero que las futuras generaciones se sientan orgullosos de su patria, y puedan expresarle al mundo la maravillosa sensación de gozar de los espectáculos geográficos y naturales que tiene nuestra tierra.

Pero antes que esto ocurra, el Gobierno Nacional debe entender que los progresos que se han obtenido después de más de tres años de diálogos no pueden irse al traste de un momento a otro. Y es que esta posibilidad puede darse si no se saben tomar de forma correcta las medidas que saldrán a la luz antes de la firma.

Ayer el ministro del posconflicto, Rafael Pardo, aseguró que el servicio militar será voluntario, teniendo en cuenta que en el proceso del posconflicto no se necesitará la misma cantidad de soldados, ya que los grupos armados ilegales se encargarán de contribuir a la paz y progreso del país.

Suena maravilloso, porque los recursos que son dirigidos para la guerra podrían ser utilizados para financiar la construcción de instituciones educativas o mejorar el deplorable sistema de salud con el que el Ministerio encargado ya no sabe qué hacer.

Pero hay que ser realistas, la materia no se desintegra, se transforma. Y en este caso, la materia adquiere el término de ‘criminalidad’, con la cual cientos de personas en los montes y pueblos remotos se alimentan y viven. Hablo de los grupos armados ilegales que se crearán con la abolición de las Farc y en un futuro la del Eln.

Si en verdad se busca desarrollar una estrategia que le permita a los jóvenes escoger si desean o no prestar el servicio, debe encontrarse una solución para que las diferentes fuerzas no se desintegren o debiliten, y que en el momento menos esperado, aquellos que solo se alimentan del mal y dolor ajeno contraataquen.

Algo curioso que ha sucedido los últimos cuatro meses, y que en verdad ha sorprendido a la mayoría de los colombianos, es la atribución de todo atentado terrorista al Eln y ninguno a la guerrilla de las Farc. Es evidente que existe una medida de contingencia en la información, porque a ninguna de las partes que conforman los diálogos en La Habana, les conviene que en los medios de comunicación se haga ver a las Farc como un grupo irresponsable y con doble moral.

Lo anterior, lamentablemente ha sido demasiado evidente, porque al hacer memoria con los sucesos más importantes durante el proceso de paz, la guerrilla ya faltó a su palabra. No más citando un ejemplo, en abril de 2015 la brigada móvil 17 de la Fuerza de Tarea Apolo del Ejército fue atacada por parte de las Farc. El ataque dejó como saldo 11 soldados muertos en la vereda La Esperanza, corregimiento del Timba en el municipio de Buenos Aires, Cauca.

¡Que vivan las neo woman!

Foto: Archivo particular.
 
 

Por: Sergio Ospina – Editor

Cada 8 de marzo vale la pena pensar en ¿cuál es el verdadero sexo débil? Y es que esta concepción ha cambiado con el pasar del tiempo, ya que los roles sociales de cada sexo han sido objeto de transformaciones, otorgándoles diversas definiciones que han permitido cambiar el modo de pensar de los seres humanos.

Desde un principio, los hombres han sido referenciados como aquellos responsables de la seguridad, bienestar y cuidado de quienes conforman su familia. Mientras que las mujeres, entendidas dentro de una configuración patriarcal, eran las únicas responsables del cuidado del hogar, de los hijos y de la atención a su pareja, una vez este llegara de trabajar.

Sin embargo, gracias al cambio de pensamiento y la lucha de las mujeres por cambiar esto, se pudo identificar los diversos comportamientos que perjudicaron desde hace años la evolución de la humanidad, unidos en un solo término: el machismo.

El machismo es entendido como la práctica de opresión del sexo masculino contra el femenino, en el que supuestamente se asegura que las mujeres no cuentan con voz ni voto, y tampoco con cualidades para ejercer prácticas consideradas exclusivas de los hombres. Por ello existe esta conmemoración alrededor del mundo, pero que por culpa de los intereses económicos de algunas empresas, se convirtió en una gran oportunidad de mercadeo.

Los vendedores ocasionales de rosas invaden las calles, los chocolates suben de precio y la venta de peluches incrementa, los restaurantes se llenan y lastimosamente algunos grupos activistas salen a marchar por unos postulados con los que ellos mismos se contradicen. Este es el caso de Mar Candela y su ‘movimiento feminista artesanal’ en el que según ella, se lucha porque la mujer tenga una representación social digna, salga adelante por medio del estudio y deje a un lado la posibilidad de depender de su pareja.

Pero parece que ella misma se ha encargado de contradecirse. En una entrevista otorgada por Candela a una emisora nacional, aseguró que no cuenta con una carrera profesional, se dedica netamente al activismo y no tiene otra función que estar en su casa ¡vaya feminismo!

Sí, es verdad que en esta era de las comunicaciones, cualquier movimiento puede desarrollar algunas tareas por medio de las redes sociales. Pero eso no significa que haya una posibilidad lógica que lleve a reemplazar el verdadero activismo en las calles, con solo una publicación en Facebook criticando las prácticas de los hombres.

El activismo se practica desde el hogar, desde la forma de pensarse como sujeto social, para luego saltar a las calles y hacer respetar su forma de pensar y de actuar. Esto, para que los demás tengan una nueva noción de prácticas que posiblemente estaban siendo desarrolladas de equivocada.

De allí salen las neo woman, comprendidas como aquellas mujeres que se dieron cuenta que el futuro es diferente, que cambiaron una pañalera por una mochila con un portátil y unos libros de estudio. Relucen sus accesorios y siempre buscan brillar en donde se encuentran. Conservan su maravillosa cualidad de poder adelantar múltiples tareas al mismo tiempo, les encanta asistir al gimnasio para esculpir su belleza natural, usan productos de belleza y cuidan su alimentación.

Por eso caballeros, hay que entender que así como las mujeres cambiaron su forma de entender el mundo, las prácticas de celebración deben hacer lo mismo.

Ellas, las neo woman ya no se contentan solo con un detalle material, porque esa caja de chocolate que reciben un día se acabará, el peluche de regaló desaparecerá y las flores se marchitarán.

Invite a esa mujer que considera importante en su vida a cenar, ya sea al aire libre o a la luz de las velas, pero que no sea patético y pantallero como el presidente Juan Manuel Santos y su reunión con la nueva Ministra de Minas. Evite ser cambiado por un animal de cuatro patas, preferidos por las neo woman, porque reciben todo a cambio de nada, no pelean y jamás serán traicionadas por su gato o perro.

Por eso espero que las próximas celebraciones de esta fecha tan maravillosa, no sean tan mediáticas por marchas de gente que en su trasfondo tienden a comportarse como feministas nazis.

Finalmente, retomando la pregunta ¿cuál es el sexo débil? Y creo responderla correctamente después de lo anteriormente explicado: los hombres, porque ellas llegaron para darnos ejemplo de lucha y resistencia. Ellas no se quejan cuando tienen cólicos, mientras que los hombres con una gripa ya quedan en cama. Ellas soportan el dolor de un parto, nosotros ni siquiera concebimos tal cosa. Así que ellas son las verdaderamente fuertes, las que nos enseñan cada día a seguir adelante y nunca para. Feliz día de la mujer, y que vivan las neo woman, las conservadoras y todas aquellas que sacaron adelante a sus hijos, mantienen su ambiente familiar unido y son las primeras en defender a quienes más lo necesitan.

Página 1 de 2