Viernes, 15 Marzo 2019 17:17

Reclaman mercado justo ante baja de precio internacional del café

Industria y gobiernos deben reconocer los esfuerzos de los productores para mejorar la productividad y calidad del grano, el aporte al empleo rural, el manejo de recursos naturales y la administración del paisaje y la cultura cafetera. Industria y gobiernos deben reconocer los esfuerzos de los productores para mejorar la productividad y calidad del grano, el aporte al empleo rural, el manejo de recursos naturales y la administración del paisaje y la cultura cafetera.
Ante la nueva caída en la cotización de los precios del café en el mercado internacional, la
más baja en los últimos años, es importante que tanto la industria, los gobiernos y los
consumidores reconozcan los esfuerzos de los productores colombianos en aumentar la
producción de café sostenibles.
Así lo aseguró la organización internacional Solidaridad Network, de origen holandés, que
trabaja en más de 40 países del mundo, incluido Colombia, y es cofundadora de importantes
esquemas de sostenibilidad como Comercio Justo y UTZ/Rainforest.
“Una solución viable a la crisis de los precios es apostar por la sostenibilidad. Las buenas
prácticas aplicadas en finca contribuyen a aumentar la productividad del café, optimizar los
recursos a la hora de producir y mejorar la calidad del grano, que puede ser reconocido con
mejores precios, independientemente de si este es vendido a través de la bolsa o no”,
aseguró Joel Brounen, gerente de Solidaridad Network en Colombia.
Según cifras de la institución, Colombia cuenta en la actualidad con un 67,3% de producción
de café certificado o que cumple algún estándar de sostenibilidad, una de las más altas del
mundo (ver informe). A pesar de estas cifras positivas en cuanto a la producción, menos de
la mitad de este café se vende con un reconocimiento por su calidad o sostenibilidad (28%).
Cerrar la brecha entre el porcentaje de producción sostenible y de las ventas, es una
oportunidad para que los productores vean materializados en retornos económicos sus
esfuerzos por una caficultura que crea puestos de trabajo formales, cuida los nacimientos
de agua y los corredores forestales, y conserva la calidad del suelo, entre otras prácticas.
Las prácticas sostenibles, por su parte, pueden ayudar a mejorar la calidad e incrementar la
producción, y a asegurar más consistencia en el volumen y calidad del grano. Asimismo, la
calidad y la sostenibilidad pueden asegurar mejores precios en el mercado (prima de calidad
y certificación), y ayudar a optimizar los costos y riesgos para el productor.
“Un cafetero no solamente produce café, también genera trabajo y cuida del medio
ambiente. Es importante que el mercado y el gobierno, a través de incentivos, reconozcan
este valor e inviertan para que se pueda sostener la columna vertebral del sector: el
productor”.
Algunos ejemplos de incentivos que pueden ser aplicados por mercados y gobierno son:
- Estímulos financieros, más que subsidios, para inversiones en finca que mejoren las
prácticas agrícolas.
- Otorgamiento de créditos más blandos a los productores.
- Esquemas de pagos a los productores como reconocimiento a su contribución
ambiental como los administradores del paisaje cafetero colombiano.
“Si los cafeteros deciden sembrar otros productos diferentes al café por un tema de precios,
se pondría en riesgo no solo la comercialización de un producto muy importante para la
economía colombiana sino también el patrimonio cultural, el capital social y natural ligado
a la caficultura”, agregó Brounen.
En un próximo informe sobre los costos externalizados del café, Solidaridad abordará estos
retos de manera más específica.
Solidaridad trabaja en Colombia desde hace más de 10 años contribuyendo a mejorar las
prácticas agrícolas y a conectar a los productores colombianos con el mercado internacional
gracias a un trabajo directo de acompañamiento en finca a los agricultores, y de la mano de
las empresas y los gremios.