Miércoles, 13 Marzo 2019 21:29

En medio de insultos entre uribistas y ex guerrilleros, terminó reunión de la Comisión de paz del Congreso

Una sesión conjunta de las comisiones de paz del Senado y la Cámara de Representantes fue levantada hoy tras un ambiente de agresividad y agravios entre congresistas el Centro Democrático, partido en el Gobierno, y parlamentarios de las Farc, grupo que dejó las armas y se constituyó en partido político. Una d elas disputas se dio entre las congresistas Aida Avella (izq.) y Paloma Valencia. Una sesión conjunta de las comisiones de paz del Senado y la Cámara de Representantes fue levantada hoy tras un ambiente de agresividad y agravios entre congresistas el Centro Democrático, partido en el Gobierno, y parlamentarios de las Farc, grupo que dejó las armas y se constituyó en partido político. Una d elas disputas se dio entre las congresistas Aida Avella (izq.) y Paloma Valencia.

La bochornosa y enardecida sesión de la comisión de Paz se dio cuando sus integrantes revisaban las objeciones realizadas por el presidente de la República, Iván Duque, a la Ley Estatutaria que fija los mecanismos para el funcionamiento de la Jurisdicción Especial para la Paz.

Una sesión accidentada y en medio de insultos terminó la reunión de las Comisiones de Paz del Senado y la Cámara de Representantes y en la que se tenía como eje central, las objeciones hechas por el presidente de la República, Iván Duque, a la Ley Estatutaria que fija las normas para que opere la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

En sus inicios la reunión se desarrolló en forma tranquila, pero como eras de esperarse a medida que iba pasando el tiempo, el tono de voz usado por los congresistas iba en aumento y por ello los ánimos se fueron enardeciendo por lo que la reunión tomó un rumbó muy diferente al que se esperaba que fuera tranquilo.

El ambiente que se registró durante la parte final de la reunión conjunta de las dos comisiones de Paz, se convierte en una demostración de la situación enardecida que vive Colombia y que hacia futuro no se logran acuerdos mínimos podría generar sesiones muy accidentadas y discusiones en las que se haga uso del agravio y el insulto.

El ambiente cambio de tonalidades de un verde esperanza paso a rojo turbio, razón por la cual la presidencia ordenó que se suspendiera la sesión ya que las palabras usadas por algunos congresistas fueron bastante subidas de tono y con ello la reunión se constituyó en áspera y muy turbia.

El reclamo hecho por la senadora uribista del partido Centro Democrático, en el Gobierno, Paloma Valencia, fue la que encendió al debate.

La congresista, leal al Gobierno de Duque, exigió a la presidencia de la Comisión que estaba en manos del senador Roy Barreras, defensor del acuerdo de paz con las Farc, que el tiempo dispuesto para su intervención, fuera igual al que tuvieron otros congresistas como por ejemplo los que están sentados en el Parlamento colombiano a nombre de las Farc, hoy partido político.

La congresista Valencia pidió que su intervención tuviera el mismo tiempo que ejerció la representación de la izquierda y el mismo que se le dio al que denomino “narcoterrorista Pablo Catatumbo” (seudónimo que uso en la selva el antiguo jefe guerrillero).

El calificativo usado por Valencia provocó de inmediato la reacción de otros legisladores de la Farc que estaban en el recinto y quienes en forma inmediata respondieron a grito entero a la congresista oficialista y la acusaron de “paramilitar”.

Ya fuera de la sesión la legisladora del Centro Democrático aseguró que ella no tenía condenas por paramilitarismo mientras que “Catatumbo sí tenía condenas por narcotráfico”.

También les dijo a los periodistas que la aguardaban a fuera del recinto que “pudimos ver un narcoterrorista como Pablo Catatumbo quejándose de la violencia en el Cauca y en el sur de Colombia, pero no les contó como él sembró de dolor en todos esos departamentos del sur del país y como dinamitaron los pueblos de los colombianos más pobres”.

Antes de esta discusión, la senadora y presidenta del partido Unión Patriótica (UP),  Aida Avella, quien cuestionó al ex vicepresidente y hoy embajador de Colombia en Washington, Francisco Santos por supuestos nexos con grupos paramilitares.

Avella preguntó: “Por qué se reunió 5 veces con Mancuso, por qué pidió el bloque Capital, por qué él está en la Embajada de los Estados Unidos, por qué hay tantas cosas que suceden en este país y las víctimas no podemos entender. A nosotros nos asesinaron más de 4.000 de nuestros miembros (refiriéndose a la operación exterminio a que fue sometida la UP”.

Gabriel Santos, hijo del embajador en Washington y quien se encontraba observando la sesión, salió al paso de las recriminaciones hechas por Avello. Pidió respeto hacia su padre. “Mi papá lleva dándole explicaciones 14 años a la Justicia, ha renunciado a la prescripción de los delitos dos veces para que la Fiscalía siga investigando y cómo se reunió con Mancuso, se reunió con Simón Trinidad (jefe de las Farc) buscando a los secuestrados de este país”.