Miércoles, 13 Marzo 2019 00:00

Caos político invade al Congreso colombiano tras objeción presidencial a Ley Estatutaria que facilita el funcionamiento de la Jurisdicción para la Paz

El panorama que pinta para la Ley Estatutaria por ahora no es el más claro y por el contrario a medida que pasan las horas su camino se convierte en más espinoso e incierto. El partido Liberal fue el primero en anunciar que no votará el pliego de seis objeciones hechas por el presidente de la República, Iván Duque.    El panorama que pinta para la Ley Estatutaria por ahora no es el más claro y por el contrario a medida que pasan las horas su camino se convierte en más espinoso e incierto. El partido Liberal fue el primero en anunciar que no votará el pliego de seis objeciones hechas por el presidente de la República, Iván Duque.

El partido Liberal, la mayor fuerza política en la Cámara de Representantes, anuncio que no votará los vetos impuestos por el presidente de la República, Iván Duque, a seis de los 159 artículos que componen dicha Ley que da pautas sobre como debe funcionar la Justicia Especial para la Paz, sistema establecido para el juzgamiento a los actores del conflicto armado colombiano.

El panorama político que vive Colombia tras conocerse la decisión del presidente de la República, Iván Duque de objetar, por razones de conveniencia, el proyecto de Ley aprobado por el Congreso de la República en 2018 y ratificado por la Corte Constitucional tras hacer su estudio sobre los alcances de las decisiones y sus efectos en torno del funcionamiento de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

Este martes la bancada liberal, que en la Cámara de Representantes es la primera fuerza política y en el Senado de la República, la cuarta, decidió por unanimidad no votar las objeciones adoptadas por el presidente Duque, por considerarlas que el argumento allí expuesto “no tiene sentido” legal.

El encuentro que fue encabezado por el ex presidente de la República, Cesar Gaviria, ex secretario de la OEA y jefe único del partido Liberal -colectividad que respaldo a Duque en la pasada campaña presidencial-. Gaviria señaló que tal y como se encentran las cosas “nada garantiza que los restante 153 artículos queden o rijan como salieron del Congreso y de la Corte Constitucional.

La postura liberal se originó luego de hacer una serie de consideraciones sobre la actitud que debería asumir ese partido frente a la decisión de Duque y analizar los posibles escenarios que se podrían producir una vez comience a funcionar el nuevo periodo del Congreso –el cual arranca este sábado 16 de marzo-.

“Hemos tenido una muy buena reunión con las bancadas de Senado y Cámara del Partido Liberal y ha habido unanimidad en la posición de no votar las objeciones que el presidente le ha hecho a la ley estatutaria de la JEP”, dijo Gaviria al término de la reunión y agregó que lo hacían porque “no le encontramos sentido” a lo actuado por el gobernante.

Para el ex mandatario a la decisión de Duque se suma el hecho de que la objeción no es solo a los seis artículos anunciados por el mandatario, sino que a hoy ninguno de los otros 153 artículos que por ahora están con vida se puede decir que se haya salvado.

“Una cosa que quiero decir, no son simplemente seis artículos los objetados, los otros tampoco están sancionados, o sea, nada garantiza que va a haber ley en este momento si seguimos el camino que estamos recorriendo”, puntualizó el jefe de los liberales.

Con esta decisión se afectaría el quórum de ambas plenarias, especialmente en la Cámara de Representantes donde el Partido Liberal tiene 35 curules de las 172 que la constituyen, mientras que en el Senado son 14 los militantes de ese partido que tiene asiento en esa Corporación que está compuesta por 107 sillas o curules.

“Vamos a actuar como bancada en Senado y en Cámara”, resaltó César Gaviria.

La presidencia de la Cámara está en manos del liberalismo, hecho que le coloca más picante a la agridulce situación por la que atraviesa la política colombiana.

Como si la cosa no fuera tan complica, el presidente de la Constitucional solicitándose un concepto en el que se esclarezca si efectivamente las objeciones presidenciales son inconvenientes o afectan algún tema de constitucionalidad.

Esto haría que la plenaria de la Cámara solo conozca, debata y determine la suerte de las objeciones hasta que la Corte se pronuncie, hecho que podría tardar semanas y hasta meses, acción con la cual se deja en entre dicho el trabajo de la JEP.

A este panorama de caos y confusión se agraga el hecho de que si hoy todavía considerado proyecto de Ley Estatutaria de la JEP no es aprobado por falta de quórum en una de las dos cámaras, o en las dos, se hundiría. Igualmente, su muerte ocurriría si una Cámara acoge las objeciones presidenciales y la otra las niega y no las acepta.